Me convertí en el monstruo que no quería ser, lleno de dudas e inseguridades, entre más fuerte te hacías tú, más débil me hacia yo y más grande se hacía él.
Lo alimentamos de celos, dudas, enojos y por más que intentamos vencerlo con besos y caricias ahora parece habernos ganado.
Mi espada era tu amor y mi escudo la seguridad que me dabas, pero ahora no tengo con qué atacarlo y sólo va a crecer y a vencerme.
Ayúdame.

No hay comentarios:
Publicar un comentario